El Templo de Salomón – Estudio 2 – Fundamento

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El Templo de Salomón - Explicación (Parte 2) - Fundamento

Algo importante en el templo, y que lo distingue del tabernáculo, es el fundamento. El templo contaba con una plataforma formada por enormes piedras labradas a martillo y cortadas con sierra a la perfección y colocadas en el lugar donde sería edificado el templo.

Primero lo primero. “En el cuarto año, en el mes de Zif, se echaron los cimientos de la casa de Jehová” (1 Reyes 6:37). Nada se podía llevar a cabo sin antes hacer lo principal: poner el fundamento de la casa. No solamente el fundamento era con la intención de tener una superficie sólida donde construir, sino que tenía la finalidad de nivelar el terreno para poder construir, ya que el templo fue edificado en la parte alta del monte Moriah. En pocas palabras, sin el fundamento ni siquiera hubiese sido posible construir nada.

Tal es la importancia del fundamento.

Corte y colocación de las piedras

“Y cuando se edificó la casa, la fabricaron de piedras que traían ya acabadas, de tal manera que cuando la edificaban, ni martillos ni hachas se oyeron en la casa, ni ningún otro instrumento de hierro” (1 Reyes 6:7). Estas enormes piedras eran traídas ya listas y colocadas en su lugar. Eran labradas y cortadas fuera de la ciudad, en un lugar de cantería, donde se golpeaban, cortaban y preparaban a la medida para luego ser llevadas al monte Moriah.

Esto nos hace pensar en la obra de la cruz. Fuera de la ciudad el Señor Jesucristo fue golpeado, maltratado y crucificado. En el Calvario sufrió, ‘fuera de la puerta’ para completar la obra de la cruz que es el fundamento sólido de la fe cristiana.

De qué manera eran traídas y colocadas estas piedras no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que “Jehová, pues, dio a Salomón sabiduría como le había dicho” (1 Reyes 5:12). El hombre más sabio de la tierra sabría cómo hacerlo. Algunas de estas piedras han sido encontradas por arqueólogos debajo del monte del templo en Jerusalén. Son piedras grandes, perfectamente cortadas de manera que ni un cuchillo podría meterse entre dos de estas piedras.

Características de las piedras

Hay por lo menos cuatro características de estas piedras en 1 Reyes 5:17:

  • Grandes
  • Costosas
  • Piedras de fundamento
  • Labradas

Más adelante, en el libro de Isaías, encontramos una promesa hecha por Dios a Israel: “Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable” (Isaías 28:16).

Es Dios quien coloca esta piedra, y se trata del Señor Jesucristo (1 Pedro 2:3).

Tendríamos mucho provecho al comparar las características mencionadas en Isaías 28:16, sobre el Señor Jesucristo, y las piedras que Salomón usó como fundamento para el templo.

Así como las piedras del templo, podemos pensar en la grandeza de Cristo. Él es una piedra angular. La forma y dimensiones perfectas. Nos hace pensar en la deidad y dignidad de Cristo. Cristo es Dios, y en Él vemos todas las características perfectas para ser el Salvador del mundo. “Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad” (2 Pedro 1:16).

Las piedras eran labradas. Nos hace pensar en los sufrimientos de Cristo en la tierra. También de cómo fue evaluado, ‘probado’, por aquellos que buscaron falta en Él, pero no la encontraron. “Tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado” (Hebreos 4:15).

Eran piedras costosas. No era cualquier tipo de piedra. No sería nada sencillo conseguir este tipo de piedra, pero era la adecuada para soportar el peso del templo. Nos hace considerar el valor de la persona de Cristo. Él es el Hijo Amado de Dios, venido del cielo. El valor de la persona de Cristo es incalculable. “Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso” (1 Pedro 2:7).

Eran piedras de fundamento. Daban estabilidad al edificio, para que fuera permanente, para que soportara la prueba del tiempo. Así es el Señor Jesús, un cimiento estable, firme y seguro. Quien creyere en Él no será avergonzado.

Verdades fundamentales en la Palabra de Dios

El tema del fundamento no se limita al templo. Es un tema que corre a lo largo de la Palabra de Dios para mostrarnos la importancia de tener un fundamento sólido para nuestras vidas. Lo que creemos debe estar basado en un fundamento sólido. El mundo cambia, la sociedad cambia, las personas cambian. “Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre” (Isaías 40:8).

Principalmente vemos en 1 Corintios 3:11, que Cristo es el centro de toda verdad fundamental que encontramos en la Biblia. Él no puede ser desligado de ninguna de estas verdades, Él es el centro de los planes de Dios y sobre Él está basada toda doctrina que encontramos en Su Palabra. Todo lo que Él es y sus obras. Si se tiene un concepto erróneo de Cristo, todo lo demás se viene abajo. Por eso, “nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Corintios 3:11).

En el siguiente cuadro veamos otras verdades fundamentales sobre las cuales necesitamos estar bien fundamentados.

La importancia de las Escrituras nunca será recalcada demasiado. Nuestras creencias no están basadas en tradiciones ni en la opinión de alguien, sino que deben estar basadas en la sólida Palabra de Dios. Recordemos que los primeros creyentes “perseveraban en la doctrina de los apóstoles” (Hechos 2:42).

El mensaje del evangelio es de suma importancia para el cristiano. La salvación es solamente por la fe en el Señor Jesucristo y su obra en la cruz para el perdón de los pecados. Nadie debe agregar ni quitar a la obra de Cristo, y su obra es suficiente. No es por obras que se obtiene ni por obras que se mantiene. Solamente descansa en Él.

La santificación tampoco debe ser pasada por alto. Una verdadera conversión por la fe en Cristo producirá una nueva vida, con nuevos deseos de servir y agradar a Dios. Esto no es con el temor de perder la salvación, sino motivado por amor a Cristo, nuestro Salvador y Señor.

Construcciones sobre el fundamento

Más adelante, en 1 Reyes 7:1-12, encontramos que el templo no fue el único edificio construido sobre estas piedras de fundamento. Esta enorme plataforma de piedras grandes sirvió también como fundamento para el palacio de Salomón y el pórtico del trono. El palacio de Salomón era su casa, asociado a su vida familiar. El pórtico del trono era su lugar de trabajo, asociado a su vida laboral.

Así es para el cristiano también. Muchos tratan de separar la vida espiritual, de la familiar y laboral, pensando que sólo la vida espiritual le concierne a Dios. De ninguna manera, la misma Palabra de Dios, sobre la cual están basados los principios de funcionamiento de la iglesia, es la misma Palabra que guía nuestra vida en la familia y en el trabajo. “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16).

Debemos basar nuestras convicciones en las Sagradas Escrituras. Para eso debemos leer la Palabra de Dios, estudiarla, comprenderla y obedecerla.

Miguel Mosquera

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