El capítulo 3 comienza con Noemí mostrando interés y buscando lo mejor para Rut: “Hija mía, ¿no he de buscar hogar para ti, para que te vaya bien?” Hay una sinceridad y compasión en esta iniciativa tomada por Noemí.
Es precioso ver el vínculo que ha sido formado entre estas dos mujeres. Rut ha estado toda la cosecha trabajando para proveer para Noemí también, ahora Noemí está tomando la iniciativa para lo que es mejor para Rut. Rut con su juventud ha provisto de energía, mientras que Noemí con su experiencia está proveyendo de consejo. Esto es una preciosa ilustración en cuanto a la armonía que Dios quiere que exista en la asamblea. Nos necesitamos los unos a los otros, ancianos y jóvenes, hombres y mujeres, cada uno con una tarea, con un don que el Señor ha otorgado, usándolos juntos para la gloria del Señor. Noemí pudo haber pensado que la única persona que tenía era Rut, y no querer que se separara de su lado, tenerla siempre consigo. Eso hubiese sido un pensamiento egoísta, y no era lo que Noemí quería. Noemí se interesó por el futuro de Rut, y lo mejor para ella. Somos exhortados de esta misma manera, cuando se nos dice: “no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros” (Filipenses 2:4). El apóstol al escribir estas palabras luego pasa a mostrarnos el mejor ejemplo de esto en el Señor Jesucristo. De manera que, cuando buscamos lo mejor para nuestro hermano o hermana, estamos imitando a nuestro Señor Jesucristo en lo que Él hace por nosotros.
Noemí buscó lo mejor para Rut y, al final, Noemí también fue bendecida a través de Booz.
Lo que Noemí busca para Rut es descanso. Esa palabra ‘hogar’ también puede ser traducida como descanso. Obviamente, Noemí está mostrando que el descanso para Rut viene a través de la relación matrimonial con Booz. Rut estaba entendiendo esto. Ahora, este descanso nos ilustra de un descanso aún mayor para el creyente que también viene c a través del matrimonio de la Iglesia con Cristo.
Para el creyente, el descanso en Cristo es un descanso pleno y permanente. Es un descanso que comienza en la salvación, como Cristo dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Este es el descanso que viene en el momento de la salvación. La carga y la culpa del pecado son quitadas y el redimido ahora goza de paz con Dios por medio del Señor Jesucristo. Luego viene el descanso de la sumisión al Señor, dejando que Él tome control de nuestra vida y nos guía a lo que es agradable a Él y conforme a su voluntad. Jesús también dijo: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” (Mateo 11:29-30). Finalmente, tenemos el descanso eterno, en los cielos cuando estemos con Cristo para siempre, a través de nuestra eterna unión con Cristo como la Esposa del Cordero. Este es el reposo ilustrado en esta historia de Rut y Booz. Es sobre este reposo eterno y permanente que habla Hebreos 4:9 – “Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios”.
La Instrucción de Noemí
Noemí aconseja a Rut y le da instrucciones específicas con respecto a Booz. Estas instrucciones están basadas en la Palabra de Dios. Si vamos a dar consejo a otros, asegurémonos que sean consejos que estén basados en las Escrituras y no simplemente en mi opinión y apreciación sobre las cosas, porque puedo causar más daño que lo que voy a ayudar.
Hay dos pasajes que tienen que ver con el caso de Rut: uno tiene que ver con la compra de las tierras, el otro tiene que ver con el casamiento. En Levítico 25:25-28 Dios instruye al pueblo en cuanto al caso de uno que ha empobrecido y tenido que vender sus tierras para pagar la deuda. En Deuteronomio 25:5-10 la instrucción tiene que ver con el caso de una pareja casada donde el hombre muere sin tener hijos. Entonces el pariente cercano se debía casar con la viuda para levantar descendencia al que murió. Ambas cosas estaban asociadas al caso de Rut. Noemí está apelando a la ley de Dios para darle el consejo adecuado a su nuera.
Para poder entender mejor las instrucciones de Noemí es bueno comprender un par de cosas:
La era
Es bueno hacer un paréntesis para explicar un poco en qué consiste eso de la era y de que Booz “avienta esta noche la parva de las cebadas” (v.2).
Una vez que terminaba la cosecha venía el proceso de trillar la cebada (o el trigo) por medio del cual se separaba la paja del grano. Esto se hacía en lo que llamaban la ‘era’, un lugar por lo general elevado donde el viento soplara con fuerza. Primero se trillaba lo cosechado, esto consistía en pisar la cebada (lo más común era que bueyes hicieran esto) para que el grano se separara de la paja. Luego, con una horquilla agrícola o pala ancha se aventaba la paja que, al ser más liviana, era llevada por el viento y el grano, por ser más pesado, caía de nuevo al suelo. Al final de este proceso quedaban dos montones, uno de paja y otro de grano.
Descubrir los pies
Esta expresión ha dado pie a muchos de especular sobre las verdaderas intenciones y acciones de Rut en todo esto, insinuando que descubrir los pies de Booz implicaba un deseo sexual hacia él. Esto es inaceptable al considerar que tanto Rut como Booz actúan a lo largo del libro de una manera paciente y prudente. Además, es absurdo pensar que esta era la intención de Rut en un lugar que, aunque de noche, era público y había otros hombres en la misma labor que Booz en aquel lugar (ver Rut 3:14). Cuando Booz despide a Rut antes que los demás hombres se levanten era para proteger la reputación de Rut. Es evidente que la presencia de una mujer en la era daría de qué hablar entre el pueblo de Belén, aunque no hubiese ocurrido nada malo. Booz está actuando con prudencia en favor de Rut.
El comentario bíblico de Jamieson-Fausset-Brown nos explica lo siguiente:
“Booz probablemente dormía sobre algún tapete o piel; Rut estaba acostada a sus pies de forma perpendicular, una posición en la que los siervos orientales frecuentemente duermen cuando están en la misma recámara o tienda que su amo; y si desean alguna cubierta, la costumbre ler permite beneficiarse de parte de la cubierta de su patrón. Debido a que dormían en la misma ropa que vestían durante el día (como suelen hacer los orientales, no había ninguna imprudencia en un extraño, incluso una mujer, poner la extremidad de su cubierta sobre ella.”
Esto serviría para atraer la atención de Booz y poder hacerle la petición por la cual ella había venido.
Vestirse de sus vestidos
Rut llega a la era donde se está trillando la cebada. Este es un momento de mucha labor, pero también de mucho regocijo. En la Israel antigua esto era una celebración.
Rut se quitaría sus vestidos de viudez para vestirse adecuadamente para la ocasión. Ryrie nos dice que este sería un vestido de gala, probablemente amplio que proporcionaba calor durante la noche.
La Petición de Rut a Booz
Rut viene siguiendo las instrucciones que le dio Noemí, se mantiene a la distancia para no ser reconocida por Booz y espera a que éste se acueste al lado del montón.
El momento ha llegado, así que ella descubre los pies de Booz y se acuesta allí. Rut viene con humildad, acostándose a los pies. Este es el lugar y la actitud adecuada para hacer una petición.
Aprendemos lo mismo cuando nos acercamos a Dios con nuestras oraciones y peticiones. Las Escrituras nos exhortan a que “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias” (Filipense 4:6). La manera de llegarnos a Dios de ser con humildad, apelando a la misericordia y bondad de nuestro Dios, nunca con arrogancia como si Dios estuviera en la obligación de darnos lo que estamos pidiendo.
Cuando Rut finalmente hace la petición a Booz, ella solamente dice: “Yo soy tu sierva; extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano” (3:9). La petición de Rut es sencilla. Ella no tiene que darle instrucciones a Booz sobre lo que tiene que hacer o cuál es la parte de la ley que describe las responsabilidades de Booz como pariente cercano.
Su petición consiste en dos afirmaciones: 1) Extiende le borde de tu capa sobre tu sierva; 2) Eres pariente cercano. La primera afirmación consiste en dar a conocer la necesidad de ella, la segunda afirmación consiste en apelar a la identidad de Booz. La primera afirmación es para describir lo que está pasando en su vida. La segunda afirmación es para mostrar que él es el único que puede suplir esta necesidad.
Mucho podemos aprender de esta petición tan sencilla de Rut hacia Booz. Tomando en cuenta que Rut es figura del redimido y Booz es figura del Señor Jesucristo, aprendemos que podemos dar a conocer nuestra necesidad ante nuestro Padre. Las oraciones no deben ser elaboradas ni sofisticadas. No es por nuestra palabrería que vamos a ser oídos. El Señor Jesucristo dijo que nuestro “Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas” (Mateo 6:32). No necesitamos llenar nuestras oraciones de detalles o descripciones de la situación; mucho menos de sugerencias de cómo Dios debería actuar o respondes nuestras oraciones.
Por otro lado, debemos estar conscientes de quién es Aquel al que le estamos pidiendo. Dios es el único que puede suplir nuestra necesidad y lo hará de la mejor manera. No siempre de la manera o en el tiempo en que nosotros estamos pensando, sino de la manera en que Dios ha determinado conforma a su perfecta voluntad. No olvidemos de que Dios es infinito en sabiduría y poder. Si Dios solamente tuviera todo el poder, esto le daría la capacidad de hacer cualquier cosa, sea mala o buena. Si Dios solamente tuviera toda la sabiduría, sería muy bonito conocer su consejo, pero no podría llevar a cabo lo que se propone. Debido a que Dios es infinito en sabiduría y poder, la manera en que responda nuestra oración siempre será conforme a su perfecto consejo y con la capacidad de llevarlo a cabo, sin importar lo difícil que sea. Confiemos en su respuesta.
De la respuesta de Booz también tenemos lecciones que aprender. Veamos lo que Booz responde.
La disposición de Booz en redimir
Siguiendo con el tema de la oración en mente, podemos aprender tres cosas en relación con lo que Booz le dice a Rut.
Hay cosas que ella no sabe
Booz le revela a Rut de algo que ella no sabe. Ella está pensando que es un asunto de solamente Booz decidir, pero hay algo más. Booz da a conocer que hay otra persona que es más cercana que él y, por lo tanto, de acuerdo con la ley tiene prioridad en redimir. Es evidente de que Booz va a actuar de acuerdo con lo que está en la Palabra de Dios.
Cuando hacemos una petición a Dios muchas veces podemos cometer este mismo error, de pensar que es un asunto de Dios solamente decidir y darnos lo que le estamos pidiendo. Dios puede ver las cosas desde un punto de vista más amplio, conoce cosas que nosotros no sabemos. A veces ser concedidos con lo que pedimos puede resultar perjudicial para nosotros o para alguien más. Dios vela no solamente por nuestras necesidades, sino también por las de cada uno de sus hijos.
Tengamos en cuenta que Dios siempre va a actuar de acuerdo con lo que esté con su Palabra, nunca en contra de ella.
Es necesario esperar
Con toda la disposición que Booz tenía de conceder a Rut la petición que ella está haciendo, esto requiere de un tiempo de espera. Cuando fuera de día Booz atendería el asunto.
Una de las cosas que se hace difícil para nosotros cuando tenemos una petición a Dios es tener que esperar a que Él conteste. El tiempo se hace largo y la espera interminable, pero es necesario esperar.
La espera para Rut significaba que ella estaba dejando todo en manos de Booz. Ella no necesitaba hacer nada, pero durante este tiempo Booz estaba bien activo en atender y resolver el asunto. Dios no está dormido en cuanto a nuestras necesidades. La espera puede significar que nosotros no estamos actuando, pero podemos tener la seguridad de que Dios está ocupado en los intereses a favor nuestro.
Rut podía descansar de que había dejado el asunto en buenas manos. No era necesario preocuparse, afanarse o angustiarse, podía tener paz porque el peso del asunto estaba en los hombres de Booz. Cuando nos preocupamos estamos poniendo sobre nosotros una carga que nos agobia, pero las Escrituras nos enseñan a poner “toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:7).
Adicionalmente, Noemí le asegura a Rut: “aquel hombre no descansará hasta que concluya el asunto hoy” (Ruth 3:18). Si de algo podemos estar seguros es de que Dios no deja nada incompleto, no se frustra a mitad de camino por no poder terminar algo; al contrario, podemos confiar plenamente de que Él concluirá cualquier asunto sobre lo cual nosotros estemos dependiendo de Él.
Durante la espera Booz suple a Rut lo que necesita
Booz dijo a Rut que se quitara su manto y “él midió seis medidas de cebada, y se las puso encima” (3:15). Mientras Rut esperaba, Booz le iba a dar lo que ella necesitaba. La gracia de Dios nos suple cada día de acuerdo con nuestra necesidad. Si debemos esperar, entonces lo hacemos confiados de que el Señor conoce nuestra situación y nos dará la gracia hasta que el Señor tenga la respuesta.
El Señor le dijo a Pablo: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Corintios 12:9).
El que termina el capítulo 3 de Rut no está desilusionado de que Rut no haya tenido la respuesta inmediata a lo que estaba solicitando. Más bien está a la expectativa y esperanzado de conocer la manera en que Booz va a obrar. Que sea esta también nuestro deseo cuando tenemos peticiones delante de Dios; nuestro corazón se llene de expectativa y esperanza para conocer la manera en que el Señor va a obrar en nuestra vida.
Miguel Mosquera
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